jueves, 10 de marzo de 2011

Horus



Esta historia comienza antes de la destrucción total causada por el diluvio universal, cuando aun existía otra civilización sobre la tierra, la que hoy convertida en leyenda llamamos La Atlántida.

Tenían una sabiduría producto de la evolución de la conciencia del hombre durante miles de años, de las verdades comprendidas sobre el funcionamiento del universo en el proceso que llamamos vida. El estudio de las constelaciones les reveló que la humanidad era una unión viviente entre el cielo y la tierra, que las estrellas y los soles la afectaban formando estaciones, ciclos y ritmos.
Sabios sacerdotes de la Escuela de Conocimiento de Naacal en la Atlántida, descubrieron que el planeta estaba en los momentos finales de uno de estos ciclos. Advirtieron, sin ser oídos, que una catástrofe inminente destruiría las estructuras que organizaban la vida del hombre. Sin apoyo del grueso de la población, construyeron unos pocos barcos cerrados por todos los lados y los protegieron con campos electromagnéticos de fuerzas que podían penetrar y disolver la materia. Dirigidos por el sumo sacerdote Chiquitec Arelich Vomalites subieron a bordo con sus familias, unos pocos instrumentos, algunos animales domésticos y hacia el este se alejaron de La Atlántida.
El planeta se estremeció, los cielos se derritieron y las aguas arrasaron los continentes borrando casi todo rastro de su civilización. Como evidencia en dos lugares muy cerca a Egipto se encontraron unas gigantescas losas de piedra llamadas megalitos que por su enorme tamaño, peso y difícil ensamblaje demuestran una tecnología desaparecida, seguramente de la civilización atlante.
La primera evidencia está en Baalbek, Líbano. Allí se encuentran las tres losas cortadas de piedra más grandes y más pesadas del mundo. Son llamadas los Trilitones. Cada gigantesca losa pesa 1200 T, mide 25 m de largo, 8 m de ancho y 5 m de alto. Hoy el peso más grande que se puede levantar con una grúa, el transportador espacial Discovery sólo pesa 150 T, 1/10 parte del peso de los Trilitones. Hoy no existe la tecnología para levantarlas y mucho menos para colocarlas con tan extrema precisión. Fueron movidas a su lugar desde 3 Km. de distancia donde fueron talladas y donde aun se encuentra una losa de igual tamaño que nunca fue utilizada por los constructores originales.
La misteriosa plataforma, por su enorme tamaño se convirtió en un sitio sagrado para las futuras culturas que después del diluvio se asentaron en la zona. Asirios, persas, griegos y por último romanos construyeron sus templos más importantes sobre la plataforma.
La segunda evidencia está en Jerusalén, la ciudad sagrada para tres religiones. Allí existen otros de estos megalitos, unas gigantescas losas de piedra cada una con un peso mayor a 800 T. Por su enorme e inexplicable tamaño, también se convirtieron en sitios sagrados alrededor de los cuales creció Jerusalén, forman parte de la enorme plataforma que sostuvo al templo de los judíos y que hoy soporta a la Mezquita de El Aksa y el Domo de la Roca. Las losas son parte de los cimientos del mismo Muro de los Lamentos. Hoy se llega hasta allí por un túnel que descubrió las enormes piedras.
Los megalitos de Baalbek y Jerusalén formaban parte de construcciones desaparecidas por el cataclismo universal, lograron permanecer en el sitio por ser tan masivas. Este cataclismo destruyó la civilización Atlante. Sucedió alrededor del año 10.900 AC cuando el sistema solar atravesaba la Constelación de Leo y quedó registrado en los libros sagrados de todas las culturas del mundo. Cuando el equilibrio se recuperó, los sacerdotes sobrevivientes al cataclismo desembarcaron en el centro de la superficie terrestre, en el sitio donde sabían que confluyen las fuerzas telúricas del planeta.
Esperaban utilizar estas fuerzas para impulsar el pensamiento del hombre, construyendo masivas formas piramidales que resonaban, concentraban y transformaban la vibración fundamental del planeta en energía. Seres muy avanzados espiritualmente, tenían un concepto de progreso que no estaba basado en la adquisición de comodidades materiales sino en lograr la paz y la armonía interior, en transformar un limitado hombre animal en un superhombre. Estos sacerdotes, en un momento que llamaron el Zep Tepi ,el tiempo nuevo, vieron resurgir de las aguas un largo y estrecho oasis, una fértil tierra rodeada por un desierto protector bordeando un largo río. Lo llamaron Egipto, la tierra que emerge de las aguas, el país de un solo río, el Nilo. Con las mejores condiciones para gestar una nueva civilización.

Horus 1- Las escuelas de Misterio .



Horus 2 - Osiris, Señor de la Reeencarnación.



Horus 3 - La esfinge, guardian del horizonte.



Horus 4- La flor de la Vida.



Horus 5- Saqqara, el complejo de cristal.


Horus 6- Saqqara, La máquina cuántica.


Horus 7- Dendera, el amanecer de la astronomía.



Horus 8 - Edfu, el camino de la comprension.



Horus 9 - Komombo, el portal a la libertad.



Horus 10 - El principio femenino.

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