jueves, 31 de octubre de 2013

Denuncian empeño de Chevron en desprestigiar a la justicia ecuatoriana

Denuncian empeño de Chevron en desprestigiar a la justicia ecuatoriana

La petrolera norteamericana Chevron no da tregua a su intento de desprestigiar a la justicia ecuatoriana como argumento para no pagar a los afectados por la contaminación ocasionada en la selva amazónica, según señaló este martes la agencia oficial Andes.

“Chevron intenta demostrar que la justicia ecuatoriana ha empeorado desde la llegada al poder del presidente Rafael Correa, lo hace en Nueva York, en una demanda que impone contra los afectados amazónicos de la contaminación en la selva ecuatoriana, a los que acusa de ser una organización criminal que quiere extorsionar a la gigante petrolera”, detalló.

La semana pasada, el ministro de Exteriores de Ecuador, Ricardo Patiño, exigió a la prensa mundial que diga la verdad que gira en torno a lo acontecido en el caso de la petrolera Chevron-Texaco. “Tenemos el arma mortífera contra su campaña de difamación (de Chevron): la verdad”, expresó.

Patiño señaló además que esta verdad hará “entender a la compañía que no puede burlarse de la sociedad ecuatoriana” y deberá responsabilizarse de la contaminación que ha causado en los afluentes amazónicos mientras realizaba operaciones negligentes en la zona entre 1964 y 1990.

Mientras tanto, el pasado 16 de octubre, los indígenas afectados por la contaminación que dejó la petrolera en la Amazonía ecuatoriana hicieron un llamado de solidaridad mundial para enfrentar la demanda que la trasnacional norteamericana entabló en Nueva York (este de Estados Unidos).

“Pedimos que el mundo se solidarice con nuestra lucha. No somos mafiosos ni delincuentes, somos comunidades indígenas afectadas por la contaminación de Texaco” manifestó en esa oportunidad, Elías Piaguje, uno de los 60 afectados a quienes Chevron está enjuiciando en EE.UU. bajo la acusación de “extorsión” y “conspiración”.

Los indígenas y el Gobierno ecuatoriano denuncian que la petrolera creó el juicio para tratar de ocultar su negligencia durante el tiempo que operó en la Amazonía ecuatoriana, donde derramó más de 18 mil millones de galones de aguas tóxicas y lodos de formación, contaminando cerca de 450 mil hectáreas de terreno, en el período comprendido entre 1964 y 1990.

De igual manera, la trasnacional también fue irresponsable para remediar el impacto ambiental, ya que los efectos de sus derrames aún persisten en algunos afluentes de la zona, así como en aguas subterráneas, por la filtración del crudo de las piscinas junto a los pozos.

La semana pasada comenzó el juicio en una corte de Nueva York. El juez Lewis Kaplan ordenó que el proceso se desarrolle sin jurado, decisión rechazada por los afectados, ya que “el magistrado actúa bajo los intereses de la petrolera”.

Ecuador inició en septiembre una campaña internacional contra la empresa petrolera estadounidense, que se niega a acatar un fallo de la justicia local que la sentenció a pagar una indemnización de 19 mil millones de dólares a más de 30 mil pobladores del Amazonas.

Chevron apeló la sentencia ante una corte de arbitraje de La Haya, y alega que la contaminación fue provocada por Petroamazonas, la empresa estatal que asumió luego la explotación de los pozos abandonados por Texaco casi 30 años atrás.

No obstante, el presidente Rafael Correa visitó a principios de mes uno de los campos donde solo operó la compañía norteamericana para mostrar al mundo La Mano Sucia de Chevron, como se denomina la campaña emprendida por el gobierno ecuatoriano.

De acuerdo con Correa, quien introdujo su mano en una de las piscinas llenas de brea y residuos de crudo del pozo Aguarico 4, en la selva amazónica existen más de un millar de pantanos contaminados y de hectáreas destruidas.

Telesur
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