jueves, 6 de marzo de 2014

La troika exige más y más ajustes en Grecia

La troika exige más y más ajustes en Grecia

La crisis económica continúa profundizándose en Grecia. La troika continúa imponiendo políticas neoliberales. Durante los últimos dos años se redujeron los salarios en un 32,4%.

Las predicciones del gobierno, según las cuales a salarios más bajos habría mayor cantidad de inversiones y más facilidad para las exportaciones, han sido desmentidas rotundamente por las últimas estadísticas: ni lo exportado entre 2010-2013 superó al periodo previo de la crisis (1995-2008), ni aumentaron las inversiones.

El periodista y doctor en economía política, Leonidas Vatikiotis, aseguró que de seguir con las mismas estrategias de austeridad y contención del déficit, harían falta aún dos décadas para poder estabilizar la situación. Especialistas en el tema indican que la salida de la eurozona y la recuperación de la soberanía fiscal monetaria permitirían una mejora económica en un lapso de tiempo mucho menor para la población. Evidentemente, no para las entidades financieras y los grandes poderes económicos en general.

Actualmente Grecia acumula una deuda soberana superior a los 340 mil millones de euros, más de 30.000 por habitante, mientras que la tasa de desempleo alcanzó un nuevo récord de 28%.

Acorde a las políticas de ajuste que exigen el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Comisión Europea (CE) y el Banco Central Europeo (BCE), el Parlamento griego aprobó en el 2013 reducciones de 3120 millones de euros en los presupuestos estatales y aumentó los impuestos en 2500 millones.

La orden del presidente de la CE, José Manuel Dura Barroso fue clara: “si no hay acuerdo con la troika se detendrá la financiación”. La declaración hacía referencia al nuevo tramo del préstamo, de 1000 millones de euros destinados a Grecia, que la troika puede interrumpir si no se cumplen las medidas exigidas.

La reforma más reciente se produjo el 20 de febrero, cuando el Ministerio de Sanidad puso en marcha un polémico decreto impulsado por los tres organismos internacionales, a partir del cual se cerraron todos los centros de atención ambulatorios de atención primaria pertenecientes a la Organización Nacional de Servicios de Salud, hubo 11.000 trabajadores estatales despedidos y se trasladó a 12.5000 funcionarios a “disponibilidad laboral”. La medida implicó uno de los primeros pasos hacia la privatización de la salud pública.

Antecedentes

El 10 de mayo del 2010, ante la inminente quiebra de Grecia, la UE acordó dos medidas a aplicar en el país. La primera de ellas contemplaba destinar un plan de apoyo con préstamos bilaterales de los países de la zona euro por un valor de 80.000 millones de euros y otros 30.000 del FMI. Lo segundo fue la puesta en marcha del Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera, con una capacidad de 750.000 millones de euros aportados por la comisión europea, los estados miembros y el FMI.

Frente a esto, a Grecia le correspondía generar condiciones de productividad y atraer el financiamiento necesario para pagar ambos compromisos, esto es, ajuste. Pero la situación se complicó y tuvo que optar entre dos medidas: o vivir fuera del euro o aplicar nuevos recortes a cambio de ayuda.

La nueva y crítica fase de crisis por la que atraviesa el país actualmente, y la aplicación de medidas de austeridad cada vez más estrictas, permiten dilucidar cuál fue la alternativa elegida.

PIA
A continuación Siguiente
No te pierdas Anterior

Comentarios