Netanyahu promete restaurar seguridad de Al-Quds usando la fuerza
El primer ministro del régimen israelí, Benyamin Netanyahu, ha prometido este miércoles que sus tropas restaurarán la seguridad en la ciudad de Al-Quds (Jerusalén), recurriendo al uso de la fuerza.
“Los soldados israelíes restaurarán la seguridad en Jerusalén utilizando la fuerza”, así lo ha declarado Netanyahu a la televisión local, para después alegar que “la policía israelí no es enemiga de los árabes de Al-Quds, pero también no puede aguantar los ataques contra los colonos”.
Netanyahu ha hecho estas declaraciones a la televisión, haciendo caso omiso a la violencia de los colonos del régimen de Israel contra el pueblo palestino en la ocupada Cisjordania.
El pasado martes, al menos cinco colonos israelíes murieron y 13 resultaron heridos en el ataque realizado por dos jóvenes palestinos en respuesta a un ataque de colonos israelíes, incidente éste último en el que los susodichos ahorcaron a un palestino que trabajaba como conductor de un autobús en la localidad de Givat Shaul, en Al-Quds.
También ha vuelto a asegurar que el régimen israelí “continúa destruyendo viviendas de los atacantes palestinos", so pretexto de aumentar de esta forma el nivel de la seguridad.
Esta medida de Netanyahu pone de manifiesto, una vez más, las políticas racistas contra los civiles palestinos que aplica el régimen que encabeza.
La semana pasada, el grupo de derechos humanos Yesh Din, con sede en los territorios ocupados, anunció que “desde 2005, al menos el 92 por ciento de las denuncias de los palestinos contra los delitos perpetrados por colonos del régimen de Israel no ha recibido una respuesta adecuada; ni siquiera el autor ha sido detenido".
Por otra parte, en la misma jornada del miércoles, el gabinete de seguridad del régimen de Israel ha decidido aumentar el número de militares en la ocupada ciudad de Al-Quds y los alrededores de la Mezquita de Al-Aqsa.
Recientemente, el régimen de Tel Aviv implementó una serie de proyectos cuyo objetivo es profanar la Mezquita de Al-Aqsa, incluidas la instalación de 500 cámaras, la puesta en marcha de cuatro centros policiales y la realización de excavaciones, so pretexto de hallar restos arqueológicos judíos.
Las incursiones contra el lugar santo y los ataques a ciudadanos palestinos, así como la decisión de las autoridades israelíes de dividir los tiempos de oración en la Explanada de las Mezquitas “entre musulmanes y judíos”, han provocado el rechazo tanto de los palestinos como del mundo islámico.
Hispantv

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