Volkswagen negocia compensar a Brasil por su apoyo a dictadura militar
La multinacional alemana Volkswagen ha comenzado a negociar con las autoridades de Brasil para buscar una forma de compensar al país por el apoyo que la empresa le dio a la última dictadura militar (1964-1985).
"Estamos en el inicio de una discusión sobre cómo llegar a un acuerdo respecto a esta cuestión", ha afirmado el director del departamento de Comunicación Histórica de la empresa alemana, Manfred Grieger, quien visitó el país esta semana, ha informado este domingo el diario O Estado de Sao Paulo.
Lo que se busca es una reparación, pero no mediante acuerdos individuales, sino a través de soluciones colectivas" que ayuden a recuperar y preservar la memoria histórica, según Sebastiao Lopes de Oliveira Neto, miembro de un grupo de trabajo sobre la represión al movimiento sindical en tiempos de la dictadura.
En septiembre, extrabajadores y activistas presentaron ante la fiscalía brasileña una demanda civil en la que acusan a Volkswagen de haber permitido torturas y persecuciones de decenas de trabajadores opositores al régimen.
Según la acusación, una docena de trabajadores fueron detenidos y torturados en la propia fábrica ubicada en Sao Bernardo do Campo, en la región metropolitana de Sao Paulo. La empresa también elaboraba "listas negras" para marginar a empleados.
Según estableció una comisión gubernamental que, a pedido de la actual mandataria, Dilma Rousseff, investigó los crímenes de lesa humanidad cometidos por la dictadura brasileña, muchas empresas privadas, nacionales y extranjeras, dieron apoyo tanto financiero como operacional al régimen militar.
El régimen militar (1964-1985) usó espacios de una fábrica cedidos por la empresa alemana para detenciones y torturas.
En el caso de Volkswagen, la comisión constató que unos galpones que la empresa tenía en una fábrica de Sao Bernardo do Campo, en el cinturón industrial de Sao Paulo, fueron cedidos a los militares, que los usaron como centros de detención y tortura.
Asimismo, la comisión sostuvo que encontró pruebas de que la empresa alemana donó al régimen militar unos 200 vehículos, que luego fueron usados por los servicios de represión.
Según "O Estado de Sao Paulo", una de las alternativas que se barajan es la construcción de un museo en memoria de las víctimas del régimen militar en esa ciudad, que sería costeada por la firma alemana.
Grieger ha aseverado al periódico que, hasta el momento, se trata de una "idea" que está en discusión con las instituciones brasileñas de derechos humanos y con sindicatos, pero aclaró que la discusión no ha concluido y que se estudian "los próximos pasos".
Según Sebastiao Lopes de Oliveira Neto, miembro de un grupo de trabajo sobre la represión al movimiento sindical en tiempos de la dictadura, lo que se busca es "una reparación, pero no mediante acuerdos individuales, sino a través de soluciones colectivas" que ayuden a recuperar y preservar la memoria histórica.
El mayor fabricante mundial de automóviles está en medio de un escándalo internacional desde septiembre cuando reconoció haber instalado un programa de falsificación de las mediciones de emisiones contaminantes en once millones de coches diésel de muchas de sus 12 marcas.
El "diéselgate" estalló en Estados Unidos y se expandió a otras partes del mundo, hizo perder a la empresa miles de millones de euros en la bolsa e infligió un duro golpe a la reputación de Volkswagen, emblema de la industria alemana.
Hispantv
Etiquetas:
Brasil
dictadura militar
sociedad
Volkswagen


Comentarios